Ceder el control en una situación ¿síntoma de debilidad?

Ceder el control en una situación puede resultar en una de las tareas más difíciles de llevar a cabo para cualquier persona, porque nuestro instinto natural nos indica que cuando nosotros manejamos la situación entonces podemos asegurar el resultado, y obviamente deseamos que el resultado sea favorable, de lo contrario, se podría suponer que estamos ante la presencia de algún síntoma de debilidad en el propio carácter.

No obstante, hay situaciones cuando ceder el control es la única alternativa para salvar la vida y lo que más nos importa o queremos. La experiencia me condujo a desarrollar este tema de la mano de la Palabra de Dios, porque fue en ese momento cuando entendí que humanamente tengo limitaciones y debilidades, y que sin importar cuanto desee hacer tal o cual acción, hay situaciones donde solo Dios (y no yo) puede manejar la situación de tal manera que me lleve a puerto seguro.

Si eres de esas personas que necesita imperiosamente tenerlo todo controlado sin que una sola cosa escape de tu vista, esta predica es para ti. Tener el control es genial porque te permite organizarlo todo y evitar las desagradables sorpresas, pero también te convierte en un esclavo de tus propias falencias y es allí donde Dios necesita intervenir.

Da clic en el siguiente enlace para que puedas leer la predica completa, y recuerda que si te resultó útil puedes compartirla con otros.

Dios te bendiga…

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