Según la biblia, ¿El dinero es bueno o es malo?

 "Poderoso caballero es Don Dinero"

Francisco de Quevedo y Villegas

Para quienes hacemos vida dentro de la iglesia o alejados del mundo secular, el dinero es uno de los temas tabúes dentro de nuestras congregaciones porque está intrínsecamente asociado con vileza, corrupción, maldad, condenación y todo lo que se supone queremos alejar de nuestras vidas si queremos vivir en consagración.

De alguna forma, hablar de dinero salvo en raras ocasiones como los gastos en que se incurre para llevar a cabo algún evento de índole formativo o de celebración, es permitido pero con cierta cautela pues, la sola alusión a la palabra supone encender alarmas, herir susceptibilidades y provocar un nivel de escandalización que sonrojaría a una estatua.

Nadie lo dice pero el Dinero es considerado un mal. Mas, ¿por qué?

Si analizamos en una retrospectiva rápida los beneficios del dinero encontramos que:

  1.  Nos permite adquirir los bienes de consumo que necesitamos para nuestro desarrollo básico físico.
    2.- Nos facilita el pago por aquellos servicios que nos proveen ayuda en determinada área o momento de nuestras vidas.
    3.- Proporciona un medio de pago capaz de retribuir la labor que otra persona ha realizado, especialmente cuando lo ha hecho por o para nosotros.
    4.- Se convierte en un soporte para enfrentar eventualidades o accidentes.
    5.- Puede ser ahorrado de cara hacia el futuro y así utilizarlo cuando sea requerido.

Cuando se habla del mal del dinero o del dinero como un mal, ¿en qué piensa la gente por lo general, o a qué específicamente está haciendo referencia para catalogarlo de esta manera?

A continuación otra lista de reflexión:

El dinero está asociado a vicios, muerte y corrupción

1.- Sobornos
2.- Corrupción
3.- Prostitución
4.- Despilfarro
5.- Deudas
6.- Sicariatos
7.- Muerte
8.- Traición
9.- Estafas
10.- Secuestros
11.- Egoísmo
12.- Vanidad
13.- Superficialidad
14.- Hipocresía
15.- Mentiras

A simple vista, la balanza se inclina más hacia el lado negativo que hacia el positivo.

Por lo tanto, debería afirmarse sin lugar a dudas que el dinero es sencillamente Malo.

No obstante, cuando la lista de lo negativo se revisa en detalle, hay un elemento que sobresale por encima de todos los enumerados y no recae sobre el Dinero como un villano. ¿Cuál es? te preguntas.

El Uso que se le dio al dinero en cada uno de esos casos.

Por sí solo, el dinero no puede hacer nada.

Tanto la lista de lo positivo como de lo negativo hacen referencia al uso que se hace del mismo, mas no refiere que el dinero sea en sí mismo un ente o sustancia como el veneno, por ejemplo que si lo bebes, lo tocas o lo hueles podría afectarte perjudicialmente de forma directa e inmediata, en tu salud y en tu vida.

En otras palabras, lo que se condena en nuestras mentes y por la sociedad en general, (no solo los miembros al interior de las iglesias), es el uso que se da al dinero, no su consumo.

Veamos el siguiente ejemplo:

* Aprobamos el uso del dinero para comprar comida.
* Condenamos al dinero que se usa para pagar por sexo.
* Aprobamos el uso del dinero para salir a pasear.
* Condenamos el uso del dinero para comprar drogas.
* Aprobamos el dinero que se usa como inversión en educación
* Condenamos el dinero que se usa para pagar por la muerte de una persona.

El dinero se usa en todos los escenarios y lo que lo hace vil y despreciable o noble y valioso es el propósito por el cual es empleado.

Es decir, que la intención que viene detrás de él es lo que lo puede santificar o satanizar.

¿Es esto del todo cierto? ¿o se trata de una simple afirmación personal? Más importante aún, ¿qué dice la Palabra de Dios al respecto? ¿Está de acuerdo con este argumento?

Vamos a verlo en los siguientes pasajes bíblicos:

"porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores."

1 TIMOTEO 6: 10

Este verso es por excelencia el favorito de todos los que defienden la postura de que el dinero es malo. ¿De verdad? Hagamos la siguiente prueba:

Si tuviera que escribir este texto sin leerlo por segunda vez ni buscarlo en la biblia, ¿cuáles serían al instante las 3 primeras palabras que recordaría?

¿Podrían ser?

* Raíz
* Males
* Dinero

Es casi una reacción inconsciente que nuestro cerebro asume para tratar de retener lo leído, sin embargo, la biblia fue escrita para ser leída y aplicada, lo que quiere decir que no basta solo con leerla sino también hay que ponerla por obra.

El texto en la epístola a Timoteo no dice que el dinero es malo per sé sino que el amor al dinero fue el detonante o el origen para que frutos viles como la codicia, tuviesen lugar y tras ella una cadena larga de malestares para quienes la sufrieron.

"Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas"

MATEO 6: 24

Otro texto que se asoma para sugerir que el dinero es malo, es este pasaje en el evangelio de Mateo cuando Jesús habla acerca del servicio que debe exhibir una persona con carácter.

Algunos lo toman como una clara observación de que quien quiera vivir para Dios debe alejarse del dinero, haciendo de este elemento un ente corrupto y despreciable.

Sin embargo, Jesús no estaba enseñando que ser rico es malo o que tener dinero convierte en mala a una persona sino que quien elija servir a Dios debe hacerlo en totalidad, no al 30% o al 50% de su atención, mientras todavía deja espacio en su corazón para que elementos como la codicia, por ejemplo, como se mencionó en el verso anterior, hagan acto de aparición y tomen el control de sus acciones posteriores.

El texto aquí está referido a que Dios debe tener el protagonismo en el corazón de una persona, por lo cual sus actos se originarán en él, serán para él y se harán por él.

"Entonces Jesús dijo a sus discípulos: De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos."

MATEO 19: 23

Este texto también es usado para afirmar que el dinero es malo. ¿Cómo no? cuando el mísmisimo Jesús está diciendo que Difícilmente un rico entrará en el reino de Dios.

Ahora bien, hay que resaltar que dice en primer lugar: difícil, no emplea el término imposible ni tampoco, que Nunca Jamás podrá existir una mínima posibilidad de que una persona rica entre en el reino de los cielos.

Ambos textos en el evangelio de Mateo dejan claro que lo que Jesús estaba expresando acerca de las riquezas, (el ser rico o el dinero en general), es que el dinero no es ticket de entrada al cielo ni mucho menos un requisito en el curriculum de quienes aspiran una vida de servicio ante su presencia.

El joven rico del segundo texto en Mateo perseguía la perfección, y sus muchas posesiones le daban ese sentido de autoconfianza y seguridad, pero cuando Jesús le dijo que para ser perfecto debía vender todo cuanto tenía, darlo a los pobres y seguirle, su semblante cambió, y de inmediato entristeció.

Para Dios el dinero no es malo, de hecho no le ha asignado ninguna propiedad.

Nosotros los seres humanos somos quienes comerciamos con él, y le hemos dado un valor.  Es de acuerdo a ese valor que medimos nuestras transacciones y efectuamos operaciones de intercambio, ya sea de bienes o servicios para alcanzar un fin, llegar a algún lugar o adquirir algo que necesitamos.

Dios no tiene problemas con el dinero porque él mismo dice en el libro del profeta Hageo en el Antiguo Testamento capítulo 2 verso 8:

"Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos."

De manera que, el dinero es solo una herramienta, un instrumento, un medio para obtener algo, pero absolutamente muerto e inútil sin alguien que lo respalde para funcionar y comercializarse.

¿Acaso las monedas que se usaron en las primeras operaciones comerciales de nuestra era siguen aún circulando para el comercio cotidiano? ¿Son los billetes de un país con hiperinflación económica lo suficientemente potentes como para levantar su economía y gozan de amplia aceptación a nivel mundial para comerciar? ¿El dinero impidió que los judíos en la Europa de la Segunda Guerra Mundial fueran víctimas del holocausto nazi?

Si algo reprochó Jesús respecto de "las riquezas o del dinero" es que quienes basan su fe, su confianza, su paz y su vida en algo tan voluble, corriente, vulnerable, limitado e inanimado como ellos para vivir y peor aún, para querer figurar ante Dios, son personas sin fe, sin carácter, nada confiables, inseguras, que basan su felicidad, su presente y su futuro en algo efímero y superficial.

Dios otorga el dinero en las cantidades que cree convenientes y en ocasiones hasta sobreabundar, pero si leemos la historia de algunos reyes de Israel y Judá, encontraremos que el dinero les fue otorgado en abundancia como recompensa por su servicio a Dios.

En otras palabras, ellos eligieron servir a Dios y trabajar para él en primer lugar antes que trabajar por y para Don Dinero.

"Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas."

MATEO 6: 33

La Biblia no hace referencia en ninguno de sus pasajes a que se desprecie el dinero sino que se le dé su debido lugar en nuestras vidas.

Dentro del orden de Dios está establecido que él es la cabeza y cuando nos enfocamos en trabajar por él y para él, el resultado no puede ser otro que la paga directa de parte suya en todo aquello que somos y nos rodea.

Porque esta también es la cuestión, cuando la biblia habla de bendiciones no lo hace enteramente en términos monetarios, materiales, financieros o económicos.

La mentalidad general apunta en esa dirección, pero de nuevo se equivoca porque escrito está en el evangelio de Lucas 12: 21 acerca de un hombre que trabajó incesantemente por acumular riqueza y dinero para sí hasta hacerse muy, muy rico, pero descuidó lo más importante: la salvación de su alma.

La fijación por el dinero nubla la razón e impide ver que fuera de él, otras cosas también son necesarias e importantes: La familia, la salud, los amigos, la paz mental, espiritual y emocional solo por mencionar algunos.

Entonces, según la biblia, ¿el dinero es bueno o malo? Depende del lugar que ocupe en nuestro corazón y el uso que le demos. De no haber dinero, seguramente encontraríamos otro objeto del cual depender o al cual venerar.

Raimon Samsó, autor del libro El Código del Dinero refiere que "La riqueza es una mentalidad", confirmando lo que la biblia enseña, pues si en nuestra mente nace el concepto bueno o malo de la riqueza, entonces, en nuestra mente también podemos despojarla de poder para controlar nuestras decisiones y nuestras emociones.

Que sea Dios el pensamiento fijado a nuestra mentalidad para que gobierne nuestro interior y no lo sea el dinero ni nuestro concepto sobre él quien tome el control.

NOTA: las citas bíblicas usadas fueron tomadas de la versión de 1960 de Reina - Valera.

¿Realmente escucha Dios nuestras oraciones?

La pregunta de cualquier persona con un mínimo de duda en su corazón es: ¿Realmente escucha Dios nuestras oraciones? Porque la mayor inquietud en el corazón humano es saberse escuchado, es saberse entendido.

¿Para qué oramos?

Antes de siquiera recibir una señal de respuesta, estamos más interesados en saber y sentir que hemos sido oídos, que cuando hablamos hubo alguien del otro lado prestando atención, y que ese alguien además, es la persona correcta para escuchar nuestra petición o nuestro clamor.

Igual que los visitantes diarios de un instituto u organismo público del Estado, cuando deben realizar algún tipo de trámite y se enfrentan a un funcionario ya sea en la taquilla, ventanilla o escritorio para contarles su caso y la esperanza que albergan en su interior es: ¡Por favor, escucha lo que digo y entiéndelo!

Porque es cuando tenemos la certeza de haber sido realmente escuchados que podemos sentir que también nos entendieron y si eso ocurre, entonces debemos estar un paso más cerca de obtener lo que deseamos, o de llegar a donde queremos.

En tal sentido, los extremos de una conversación donde una de las partes no puede ser vista ni mucho menos oída (al menos no, en su forma original) genera dudas y ansiedad sobre sí nuestra solicitud de ayuda por ejemplo, ha sido tanto oída como respondida.

La Oración

Hablar con Dios, esto es orar, es descrito por muchos como un arte, mientras que otros lo perciben como una práctica técnica que se alcanza a dominar con la experiencia y el tiempo. En cualquier caso, el resultado que se persigue es el mismo: queremos ser oídos y queremos una respuesta.

Pero con Dios, las “respuestas” no siempre llegan a la hora que queremos ni de un modo en que parezca que lo entendemos. De hecho, la parte que activa la duda es el Silencio.

En el siguiente artículo escrito para predicasbiblicas.com te invito a que leas y conozcas acerca de los Silencios de Dios y por qué en lugar de afligirnos por ellos debemos sentirnos optimistas. Si te atreves y le das una oportunidad, asegúrate de compartirlo con otra persona que lo necesite tanto como tú.

Puedes leer la predica completa en el siguiente enlace…

La mejor predicación se hace con el ejemplo

Se puede decir muchas cosas con la boca. Discursos enteros pueden salir de nuestros labios magistralmente, sin embargo, la mejor predicación es la que se da con el ejemplo.

La Expectativa

Construir una reputación respetable lleva tiempo, esfuerzo y dedicación, pero toma unos pocos segundos acabar con ella, sobretodo si se es una persona imprudente e insensata. En la vida de un cristiano, esta verdad nunca fue más evidente.

Hablar de santidad, de moral, de principios y valores es lo que el común de las personas está acostumbrada a escuchar de parte de aquellos que se identifican como “Hijos de Dios”, más aún, lo que exigen y demandan ver en su accionar diario.

La Realidad

De modo que cuando aquello que se predicó vivazmente desde un pulpito o altar no se corresponde con la realidad, entonces los reclamos, desaprobaciones, críticas y sobretodo, juicios condenatorios llegan como avalancha, no solo contra la tal persona que pecó de mentirosa e hipócrita, sino sobre su fe, su familia, su iglesia y peor que todo ello, su Dios.

Al momento de llevar la contraria al discurso ofrecido en público, el primero que carga con el dedo acusador es Dios, porque Su Nombre y Sus enseñanzas fueron la bandera invocada por la persona que luego estafó esa lección y no honró la dignidad de pertenecer a la familia de la fe.

El Fundamento

En este artículo quiero invitarte a que leas más de cerca lo que esta predicación para predicasbiblicas.com me permitió poner de manifiesto. Antes de juzgar a Dios, Su Palabra y Su Iglesia conoce lo que la misma Palabra de Dios demanda de todos y cada uno de nosotros en lo que a conducta y actitud se refiere.

Puedes leer la predica completa en el siguiente enlace…